Si bien el perro es clasificado anatómicamente como un carnívoro facultativo, la historia evolutiva junto a los humanos le ha otorgado una fantástica capacidad de digerir y beneficiarse de pequeñas proporciones de materia vegetal procesada. No debe confundirse en absoluto el relleno con granos almidonados (maíz, trigo o soja) y el uso medicinal e inteligente de los vegetales crudos o ligeramente hervidos dentro del B.A.R.F.
La fibra que alimenta a la microbiota
Mientras que los carbohidratos refinados encontrados comúnmente en los alimentos secos industriales promueven severos estados inflamatorios y picos insulínicos, la minuciosa selección de un 10% de verduras específicas (como la zanahoria rallada cruda, la hoja verde oscura o el increíble zapallo calabaza) actúan como extraordinarios pre-bióticos naturales. Esta fibra no soluble transita por los intestinos alimentando activamente a las colonias de bacterias benignas protectoras e inmunológicas. Además de lograr una correcta motilidad intestinal y brindar firmeza a las deposiciones finales diarias de nuestra mascota, aportan valiosos fitonutrientes y poderosos bloqueadores orgánicos de radicales libres. En NutriMascotas ofrecemos viandas mixtas balanceadas y diseñadas escrupulosamente para aprovechar la máxima nutrición de esta pequeña fracción botánica.