A todos nos da lástima ver que a nuestro perro viejito ya le cuesta comer las cosas dura que antes le encantaban. Cuando llegan a cierta edad, es normal que pierdan algún diente o que las encías se pongan muy sensibles. Por eso, darles premios duros ya no es una opción tan buena.
Un mimo súper blandito y sano
Acá es donde nuestras Gomipatas son la solución ideal. Como son súper blanditas y tiernas, los perros grandes las pueden lamer o tragar sin hacer fuerza ni lastimarse la boca. Además, como están hechas a base de nuestro caldo de huesos concentrado, no solo son un premio rico, sino que los ayuda un montón con la hidratación. Y lo mejor de todo: están llenas de colágeno natural, algo que las articulaciones de un perro abuelo agradecen muchísimo para moverse mejor y con menos dolor. Es una forma de consentirlos y cuidarlos al mismo tiempo.