Separar a un cachorrito de su mamá es, sin dudas, un momento de mucho estrés para él. En esta etapa de cambio, cuando llegan a tu casa en Mendoza, sus defensas pueden bajar un poco y quedan más expuestos a cualquier bichito que ande en el ambiente.
El empujón para sus defensas
Cuando empiezan a comer alimento sólido, como nuestras viandas B.A.R.F. de iniciación, podés darles una ayuda enorme agregando un par de cucharadas de caldo de huesos (especialmente el que tiene tuétano o médula). Ese caldo es como un escudo protector: ayuda a que su sistema inmunológico se fortalezca rápido y además cuida las paredes de su pequeño estómago. De esta forma, asimilan mejor la comida nueva, evitan diarreas por estrés y se preparan para crecer fuertes, llenos de energía y listos para jugar por toda la casa sin que tengas que preocuparte tanto.